sábado 9 de octubre de 2010

El hombre de la escalera





Fue un accidente. Un peldaño mal sujeto o quizás alguna mala terminación de obra. Ya lo habíamos comentado en multitud de ocasiones que esa escalera nos iba a traer problemas. Decidimos que en cuanto estuviera todo colocado haríamos llamar a un carpintero para que la revisara, la cambiara o hiciera lo que fuera menester, pero uno se va metiendo en la vorágine de la mudanza y siempre se anteponen otras cosas a la dichosa reparación y uno va colocando cortinas, colgando cuadros y no se percata del problema hasta que no tienes otro susto. Se veía venir. El primer tropiezo fue recién llegados a la casa, hace ahora seis meses. Subíamos el chifonier que nos había regalado mi madre y recuerdo que ella resbaló y casi suelta el mueble. Discutimos y yo le recriminé esa manía que tenía de ir con tacones tan altos por la casa y ella lo tomó tan mal que, sacándose un zapato, golpeó el mueble incansablemente hasta astillar la madera. Decía que me importaba más el mueble que ella. Pero no quiero distraerme. Fue un accidente. Una desgracia de esas que llegan a las familias sin previo aviso, de las que sales tan desorientado como si una ola te revolcase. Es impresionante la fuerza que tiene el mar. Una vez, estando en la playa, todo parecía calmado, pero, no sé cómo, de repente me vi debajo del agua, arrastrado, el cuerpo golpeado con furia por cientos de chinas y buscando desesperado la superficie. Me costó un rato ponerme de pie y un par de minutos más percatarme que había perdido el bañador y estaba desnudo. La gente me miraba como si fuese mi culpa. Pero bueno, no sé a qué viene pensar en eso. Estoy divagando. Fue un accidente. Un accidente. Eso es lo que tengo que decir a la policía cuando encuentre a mi mujer muerta. Lo del escalón lo explica todo y podrán comprobarlo con facilidad. Ahora sólo me falta una buena historia para explicar las veinte puñaladas del cuerpo.

6 comentarios:

Groucho dijo...

Ponle un cuchillo en la mano y cuenta los escalones -15-. Seguro que se clavo una cuchillada por escalon mientras rodaba escaleras abajo, las otras 5 al rebotar contra el suelo -5 veces- !!!Que mala suerte¡¡¡

Groucho dijo...

Eso o hazla trocitos y entierrala en las macetas del balcon....

conxa dijo...

jajajaj pues si tienes que inventar una buena explicación jajaja
No he podido evitarlo me ha entrado la risa jajajaj

el marido de la portera dijo...

Groucho, conxa, sois geniales. Vuestros comentarios, lo mejor del blog. Confieso que en bastantes ocasiones escribo deseando que dejeis alguna "perla" brillante.

Un saludo muy fuerte.

Florentino del Castillo dijo...

Jejeje...

Una vez más, los típicos giros maridoporterianos...

¿Y qué decir? Tantas veces que me he tenido que devanar los sesos, buscando una explicación lógica a una situación insostenible!

Suena raro... pero me sentí identificado... eso me hace un mal bicho? Saludos...!

el marido de la portera dijo...

Florentino, me alegra mucho, volver a verte por aquí y, con respecto a lo que dices, aquel que no esté asqueado, resentido o sea un mal bicho en algún momento de su vida, que tire la primera piedra.

Un saludo