viernes 23 de enero de 2009

El hombre cumplidor





El regalo por mi décimo segundo cumpleaños fue una madrugada de caza. Tras recorrer unos kilómetros y pegar algunos tiros, mi tío dió por finalizada la jornada e iniciamos el regreso. Aunque la caza había sido infructuosa, no parecía importarle demasiado. Yo prefería estar callado y no importunarle so pena de ganarme uno de los guantazos que me daba con sus enormes manos callosas. Los galgos ladraban en la parte de atrás del Land Rover mientras avanzábamos por carriles de tierra rodeados de olivos. De repente, mi tío paró en la pequeña finca familiar y, quitándome la escopeta de las manos, me instó a bajar. La curiosidad me hizo descender del vehículo con toda rapidez y seguirlo en silencio.

- ¡Ten cuidado con el barranco, no vayas a despeñarte! - me prevenía cada dos por tres.

Escalamos una de las montañas y en lo alto de la loma me señaló uno de los olivos centenarios que desafiaba un cortado. Colocándome la mano a modo de visera evitaba que el sol me hiciera perder algún detalle importante.

- Como ya tienes edad, te traigo aquí para que veas este olivo. En él se colgó tu bisabuelo, el hermano de tu abuelo y tu padre. Tres generaciones. Hombres que dejaron viudas y huérfanos. Hombres que se achicaron ante los problemas y tomaron la vía rápida. ¡Qué malos recuerdos me trae!
- ¿Por qué no lo has cortado tío? - pregunté inocentemente.
- Significa mucho. Es nuestro orgullo y nuestra vergüenza. ¡Míralo bien y prométeme que si la vida te trata mal o tienes problemas, nunca vendrás aquí a ahorcarte!
- No lo haré tío.
- ¿Lo juras?
- Sí - dije muy serio.
- Pues jurado queda - sentenció mi tio mientras retomábamos el camino de regreso al cortijo.

Años después, la vida se me torció como nunca pude imaginar y completamente deprimido, jamás se me olvidó la promesa hecha a mi tío. Ningún ahorcado más en este olivo bajo el que me encuentro. Ahora sólo toca respirar profundamente y beberme la garrafa de sosa caústica que traigo.


Fotografía de J.M.Vázquez

16 comentarios:

Groucho dijo...

JODER CON EL RELATO, CUMPLIDOR SI QUE ERA SI...
Y DIGO YO EN VEZ DE IR A LA QUINTA HOSTIA A SUICIDARSE ¿NO SE PODRIA QUEDAR EN CASA SENTADITO EN EL SOFA? POR LO MENOS MORIRIA COMODO Y VIENDO ALGO EN LA TELE.
SALUDOS...
PD.LO DIGO PORQUE MORIR EN PLENA NATURALEZA RODEADO DE BELLEZA NATURAL TE PUEDE DAR UN RAMALAZO DE ARREPENTIMIENTO Y MORIR JODIDO, PERO VIENDO LA TELE IMPOSIBLE ARREPENTIRSE DE ABANDONAR ESTO.
(RESPUESTA LAAAAARGA)

borraeso dijo...

El niño no lo entendió bien... La promesa era luchar en lugar de rendirse... Ya que rompe la promesa, por qué no seguir la tradición?
Desgarrador...
Saludos...

el marido de la portera dijo...

Es que Groucho, no soy tan sádico como para obligarle a morir frente a la tele, jejejeje.

Borraeso, a veces no sabemos como hacer lo que deseamos sin quebrar lo que prometemos.

Un saludo para los dos y gracias por la visita.

Fontenla dijo...

Hola soy el administrador de Marochos enla Red, ya veo que has puesto el nombre del autor de la fotografía,no pasa nada puedes utilizarla, me agrada que pongas su nombre es como debe ser,gracias por tu comentario.

Soledad Sánchez M. dijo...

Demoledor este retrato. Y buenísimo.
Y en contra de lo que opina borraeso, creo que, ni rompió la promesa (no fue al olivo a ahorcarse) y siguió, no obstante, la tradición suicida... de ahí el título de tu relato.
Pues eso, que me encantan tus retratos.

Un beso.

Soledad.

el marido de la portera dijo...

Gracias Fontenia por darme el permiso por la fotografía. Es reconfortante que existan blogs como el que administras.

Gracias Soledad por el comentario. Me alegra ver que las personas que me leen sacan diferentes conclusiones y establecen el diálogo. Es alentador

Un cariñoso saludo para ambos.

Lau dijo...

Extremadamente cumplidor!!!
Muy bueno.
Han quedado muy bien los premios.
Besitos.

Antonio E. Zafra dijo...

Hombre cumplir cumplió, pero vaya muerte eligió jejejee, ya estás apuntado en el CETHIV.

Un saludo y suerte

Cabalayka dijo...

jejejeje a eso le llamo yo cumplir una promesa....a fe mía.
Excelente relato, jejejeje. Pero, hombre de dios...con ¿sosa caústica?.
Saludos cordiales y, ahora, voy a seguir visitando al resto de compañeros participantes en "El Mosquitero".

senovilla dijo...

Estupendo relato, te deseo mucha suerte en el concurso.

Saludos Cordiales.

VIDA dijo...

Guaooo un chiste cruel, aquí hay de todo un poco.
Pero muy bien logrado.
Suerte!!!

Francisco J. Moreno Hernández dijo...

Como se suele decir en esta serie de tubos llamada Internete:

I LOL'D

Un voto mío te llevas fijo xD Me encanta el humor cáustico.

Aimara dijo...

Vaya tela de relato...
Increible que no se puedan enderezar ciertas cruces que caen en determinadas familias. Espero que tu protagonista no llegara a tener un hijo y que pare ahí.
Mucha suerte en el concurso.

el marido de la portera dijo...

Gracias a todos aquellos que venís a leer el relato que participa en "El Mosquitero" y por dejar vuestros comentarios. Espero que no os deje indiferente y aprovecho para atreverme a recomendaros un paseo por el blog donde encontrareis relatos de todo tipo.

Os deseo a todos mucha suerte en el concurso.

Daniela dijo...

jejeje que relato no? Suerte en el concurso..

Iván dijo...

Magnífico... Breve y directo al estómago, como los mejores relatos. Y con una sonrisa ácida enganchada a los labios...
:)